
En otros casos menos "graves", ese Centro geométrico del tablero se ha ultilizado para poner las reglas del juego. Quizás haya sido ese el primer paso hacia su desaparición.

En ese innumerable Centro, que se encuentra entre "final y principio" de camino, se haya el Jardín de la Oca.
1 comentario:
¡Trabajo de "chinos", diría yo! Aunque el resultado es de lo más enriquecedor, ese tono "pastel" añade un toque de vida, a la pura seriedad del símbolo, y hace más amable un recorrido que, aunque lúdico, no deja de ser azaroso e inquietante...
Salud y fraternidad.
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