
Se cuenta que durante la Edad Media en Lombardía, cerca del Lago Iseo existían congregaciones, de mujeres sobre todo, llamadas "Societá del Buon Gioco" o "Societá di Diana", que se reunían en secreto ciertas noches para celebrar fiestas y rituales que al parecer no debían tener nada de maléficos. Pero en 1390 el inquisidor de Milán, Beltramino di Cernuscullo, condena al "suplicio" a Sibila Zanni y Pierina di Bugatis por haber participado en el llamado Juego de Diana. Después de ser torturadas, las dos mujeres confesaron que en esos ritos, junto a la "Domina Ludi", había participado el demonio. Fueron los inicios de la "caza de brujas". No es de extrañar que a las mujeres se les quitaran las ganas de reunirse... en circulos o en espirales...
Quizás el Juego de la Oca tenga algo que ver en todo esto... quién sabe si este inocente tablero les permitió mantener vivo el Juego de Diana... Y quien sabe también, si este "renacimiento" del Juego de la Oca tiene que ver con esta nueva conciencia de lo Femenino que, lejos del "feminismo separador", viene a equilibrar y sanar a una humanidad que olvidó el espíritu del "Buen Juego".

¿Habrá sido labor de "Ellas", Melusinas, Lamias, Pèdauques, Berthas o Mamás-ocas, mantener la memoria de nuestra antigua y lúdica relación con la Madre-Tierra?

Dedicado a mi madre y a mi hermana por mujeres excepcionales,
a Baruk por mostrarme las 3 Ocas de "La Sagrada Familia" y por hacerme sentir tan segura en las alturas,
a los Pájaros Viajeros, Mamá-Oca y Papá Ganso por dejar huellas en el Camino,
a todas mis Amigas,
y a Luigi Ciompi por las imágenes.